Nutrición Saludable, Salud Cerebral

Rol de las vitaminas en la salud cerebral, ¡Todo lo que necesitas saber!

Vitaminas en la salud cerebral. ¡Descubre el por qué de su importancia!

Si alguien inventara el cerebro hoy, sería aclamado como la mente de ingeniería más grande de la historia. Es una estructura increíblemente sofisticada, que contiene alrededor de 100 mil millones de neuronas, con alrededor de un billón de conexiones entre ellas. Eso es aproximadamente 10 mil veces más conexiones que estrellas en la galaxia. Muchos de sus procesos siguen siendo desconocidos, pero poco a poco estamos empezando a desentrañar algunos de sus misterios.

Administrar y moderar esta asombrosa máquina es una tarea monumental, y los sistemas y estructuras que componen el cerebro necesitan muchas materias primas de calidad para funcionar.

Entre las más importantes se encuentran las vitaminas y minerales, en particular las vitaminas del complejo B, además de la vitamina C, la D, la Colina, y minerales como el Zinc, el Hierro, y el Magnesio. Todos estos elementos realizan una gama de roles vitales para mantener nuestro cerebro funcionando.

Las Vitaminas del Complejo B

Proporcionan energía

Uno de los roles de las vitaminas en la salud cerebral, es que proporcionan energía. Dada su complejidad, el cerebro requiere mucha energía para funcionar con eficacia. A pesar de que representa un promedio de sólo el 2% del peso corporal total, el cerebro utiliza alrededor del 20% de las calorías consumidas por el cuerpo.

Las vitaminas B, juegan un papel crucial en los procesos metabólicos celulares que convierten los alimentos en energía, y ayudan a promover el desarrollo de glóbulos rojos que transportan oxígeno al cerebro.

las vitaminas en la salud cerebral evitan el deterioro cognitivo y de la memoria

Las vitaminas B también ayudan a desintoxicar tu sangre. El aminoácido homocisteína se encuentra naturalmente en la sangre y juega un papel importante en su metabolismo. Sin embargo, cuando se concentra demasiado en la sangre, se vuelve tóxico y daña los delicados vasos sanguíneos del cerebro, y en consecuencia produce deterioro cognitivo y de la memoria.

Las vitaminas B ayudan a metabolizar la homocisteína, reducen su concentración en el torrente sanguíneo y ayudan a prevenir daños a largo plazo en el tejido cerebral.

Las vitaminas en la salud cerebral también mejoran el estado de ánimo

Está contrastado que el estado de ánimo está relacionado con procesos mentales concretos. La actividad cerebral depende del funcionamiento adecuado de los neurotransmisores, sustancias químicas que transmiten señales entre las neuronas del cerebro. Los neurotransmisores se producen dentro de nuestras neuronas a través de la interacción de varios productos químicos, incluidas varias vitaminas del complejo B, que ayudan en la formación de neurotransmisores como la dopamina y la serotonina, que está involucrada en nuestra experiencia de recompensa, felicidad y placer. Esto nos lleva a ratificar la relación existente de las vitaminas en la salud cerebral.

El agotamiento de ciertos neurotransmisores puede afectar nuestra capacidad cognitiva de manera negativa. Por ejemplo, aquellos con niveles bajos de dopamina pueden experimentar fatiga y depresión, y aquellos con niveles bajos de serotonina pueden experimentar una mayor ansiedad y dolores corporales.

Protegen el cerebro

Otra función de las vitaminas en la salud cerebral es que protegen el cerebro. El cerebro es una estructura muy compleja y necesita un mantenimiento constante para no deteriorarse. Tomemos los axones, por ejemplo. Los axones son un poco como el silicio de un microchip: son el cableado que permite que las señales viajen por el cerebro, de una neurona a otra.

Sin embargo, son delicados y, por lo tanto, requieren una capa protectora, como el plástico que rodea el cableado eléctrico. Este recubrimiento está hecho de una sustancia llamada mielina, producida con la ayuda de las vitaminas B. El daño a la mielina hace que los axones funcionen de manera menos eficiente y puede causar cosas como mareos, entumecimiento y pérdida de la visión.

Nutren nuestras mentes

Investigaciones recientes mostraron que la capacidad de memoria del cerebro es 10 veces más de lo que se pensaba anteriormente. La estimación conservadora de los investigadores es que puede almacenar alrededor de un petabyte, ¡aproximadamente la misma cantidad necesaria para almacenar toda la información que existe en Internet!

Las vitaminas B juegan un papel clave para asegurar que el cerebro alcance su máximo potencial. Nos mantienen con energía, positivos y enfocados en el día a día, al tiempo que ayudan a promover la salud cerebral a largo plazo a medida que avanzamos en la vida.

Vitaminas C y D

Otras dos elementos fundamentales que ayudan a ratificar el valor de las vitaminas en la salud cerebral son las vitaminas C y la D.

Las propiedades antioxidantes de la vitamina C, evitan que los receptores de las neuronas que permiten su comunicación se degraden prematuramente. También es necesaria para sintetizar el neurotransmisor dopamina, que controla el flujo de información desde diferentes áreas del cerebro.

La vitamina D es neuroprotectora y puede ser determinante en el desarrollo de trastornos cognitivos. La vitamina D se ha mostrado importante para la plasticidad cerebral, hasta el punto de que su deficiencia puede ser determinante en el desarrollo de trastornos cognitivos, incluidos la depresión y la esquizofrenia.

Colina, un elemento poco conocido con un rol crítico

Dentro del rol de las vitaminas en la salud cerebral, la Colina es es un elemento crítico. El cuerpo utiliza la Colina para producir acetilcolina, un importante neurotransmisor esencial para las funciones del cerebro y del sistema nervioso, incluida la memoria, el control muscular y el estado de ánimo. La colina también juega un papel vital en la regulación de la expresión genética.

Los minerales: Zinc, Hierro, y Magnesio

Zinc, Hierro, Magnesio: son minerales que ayudan a proteger el cerebro. Lo hacen regulando la transmisión nerviosa, controlando la hidratación y potenciando el metabolismo.

En concentraciones adecuadas, los minerales son esenciales para una función cerebral óptima. El hierro es crucial para la producción de hemoglobina, que forma parte de las células sanguíneas que transportan oxígeno y proteínas. El magnesio es esencial para el buen funcionamiento del sistema nervioso. Apoya la memoria y el aprendizaje. El zinc apoya el metabolismo cerebral.

Sapiens, una línea de suplementos diseñados para nutrir tu capacidad cerebral

Los suplementos pueden ser una buena solución para dar a tu cerebro los nutrientes que necesita. Piensa en tu dieta habitual, y cómo a pesar de esforzarte es realmente difícil que sea lo suficientemente variada y equilibrada.

Siendo conscientes de estas dificultades que todos tenemos en mayor o menor medida, es que hemos desarrollado la línea de suplementos Sapiens.

Sapiens contiene todas las vitaminas y minerales fundamentales para la salud cerebral, a dosis científicamente comprobadas: Vitaminas del Complejo B, Vitamina C, D, y Colina, Hierro, Magnesio, y Zinc.

Además, contiene Adaptógenos y Nootrópicos naturales para mejorar y preservar las funciones cerebrales. Y en algunos casos, Probióticos para activar el eje intestino-cerebro, y potentes Antioxidantes naturales para mantener la salud cerebral de largo plazo.

Si quieres estar en forma cerebral hoy, y también a futuro, te invitamos a explorar los suplementos Sapiens y probar el que más se adapte a tus necesidades.

Referencias:

https://healthybrains.org/b-para-la-salud-del-cerebro/

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4772032/

https://www.brainbalancecenters.com/blog/b-vitamins-and-brain-health

https://www.researchgate.net/publication/292176653_B_Vitamins_and_the_Brain_Mechanisms_Dose_and_Efficacy-A_Review

https://academic.oup.com/psychsocgerontology/article/56/6/P327/610645

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5622720/

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6132681/

https://www.sciencedaily.com/releases/2019/01/190108084424.htm

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/17723028/

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